El 12de Julio mi padre entró en coma por un fallo respiratorio.
A las pocas horas se recuperó, aunque su estado es grave e irreversible.
En aquellos momentos angustiosos nos enfrentamos ante la muerte inminente.
Aunque te esperas lo peor, lo inevitable, nunca estás preparado.
Nunca te imaginas, ni puedes aceptar ese paso ineludible:
la crueldad de la propia existencia, la vanidad de la vida,
la desolación más profunda, la tristeza de asimilar
que la persona que ha estado a tu lado toda una vida
(desde la perspectiva de mi madre),
que forma parte de tu ser, con la que te has formado y crecido,
a la que te has aferrado y amado ….
cómo de pronto puede ser arrebatada,
cómo puede ser sesgada para siempre…
La tragedia ÚLTIMA y definitiva de la humanidad.
Entonces tomó significado más que nunca para mí,
el sacrificio de Cristo Jesús, llevado hasta lo SUMO,
sacrificio de MUERTE y muerte de Cruz.
Una nueva dimensión, de su ENTREGA TOTAL y ABSOLUTA,
No escatimó a su propio Hijo
Sacrificio que no logro entender… Tal acto de amor
la separación del Padre…
Tal vez esta experiencia tan próxima,
me haya hecho ver desde otra perspectiva
esa dimensión inexplicable del amor de Dios,
pero sobre todo
al triunfo sobre la muerte
que todavía no puedo asimilar en su totalidad
pero de cualquier modo,
apunta a !LA VICTORIA DE SU TRIUNFO,
que va a ser también el nuestro!
1Co 15:26
“Porque fuerte como la MUERTE es el AMOR“
Cantares 8:6
Damaris!!!! tu pasaste a mi blog el otro día
Gracias no habia encontrado tu blog solo tu pagina en spaces.com!!!! …. El Señor te bendiga!! chau